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Publicado el Abr 23, 2017 | 0 comentarios

Estimulando a nuestros niños a comunicarse eficientemente

Estimulando a nuestros niños a comunicarse eficientemente

Recuerda la última vez que una situación pasó a ser difícil por un “problema” de comunicación.

Muchas veces creemos que damos un mensaje claro y que es el problema de la otra persona cuando no nos entiende y termina haciendo algo distinto a lo que supuestamente acordamos.

Ahí es cuando viene la pregunta: “¿son ellos o yo?”.

Pues si es una situación que se nos presenta continuamente es momento de detenernos a pensar que quizá nuestro mensaje no llega tal y como queremos debido a que no estamos utilizando una comunicación efectiva. Al hablar de efectividad no nos quedamos sólo en que emito el mensaje, sino que me aseguro que mi interlocutor entienda lo que quiero decir.

Se imagina, si tenemos dificultades para hacernos entender entre adultos, cómo será en la situación niño – adulto o niño – niño.

Nosotros podemos mejorar nuestra comunicación con los niños y evitar así esas situaciones que originadas de la nada terminan en un gran todo, con llanto y/o pataleta. Y si se hacen habituales los pasos que usamos para comunicarnos con ellos, ellos los replicarán con sus pares y adultos.

Al querer entablar con los niños una comunicación efectiva debemos tener en cuenta lo siguiente:

1° Postura: Ponernos al mismo nivel que el niño. La mejor manera es conversar con ellos sentados o arrodillados, frente a ellos.

2° Conexión visual: Mirar al niño a los ojos y no hacer otra cosa mientras hablamos con ellos.

Demostrar al niño que tiene toda nuestra atención.

3° Escuchar: Es importante dar señales de que estamos atendiendo a lo que nos dice, a través de nuestro lenguaje verbal (se pueden usar pequeñas frases o interjecciones como: “ya veo”, “ajá”, “y que más”, etc) y lenguaje no verbal (asentir con la cabeza, evitar cruzar los brazos, poner gestos de aburrimiento o fastidio, etc).

De la misma manera debemos atender no sólo al mensaje verbal del niño, sino también al no verbal. El tono que utiliza para hablarnos, sus gestos y miradas.

4° Dejarlo hablar: Dejarlo terminar de dar su mensaje, sin interrumpirlo, ni apurarlo. Muchas veces los niños tienen dificultad para ordenar el mensaje que quieren dar. En ese caso, sin interrumpirlos, podemos utilizar preguntas abiertas que les ayuden a explayar sus ideas (“¿y tú qué opinas de esto?”, “¿cómo te sentiste?”, “¿Qué hubieras hecho?”).

5° Cerrar: Para asegurarnos que entendimos o nos dejamos entender podemos usar preguntas. Si las preguntas vienen de parte del niño debemos tomarnos un tiempo antes y luego responderlas con claridad y sinceridad, tomando en cuenta la edad del niño. Si nos piden una opinión podemos utilizar un mensaje que vaya dirigido a la acción o al hecho y no a la persona (mensajes YO, por ejemplo:” Cuando llegas tarde y no me llamas para decir que demorarás YO me preocupo mucho….”).

Y finalmente, recuerda que también fuiste niño y pasaste muchas experiencias similares en tu niñez. Recuerda si te gustó o no cómo se comunicaban los adultos contigo, si te trae recuerdos felices pues repítelo y sino, pues está en tus manos cambiar la historia con tu niño.

Autora: Lucy Mercedes Tomairo Lenes.

Psicóloga del programa Aprendamos Juntos.

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