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Publicado el Abr 12, 2017 | 0 comentarios

Hábitos de Higiene

Hábitos de Higiene

Si buscamos en el diccionario la definición de hábito, encontraremos que se precisa como “toda conducta que se repite en el tiempo de manera sistemática”. Además, el concepto de hábito incluye que debe ser hecho de manera inconsciente o automática frente a un estímulo determinado. En este sentido, un hábito es toda conducta que realizamos sin que nos cueste mucha atención, esfuerzo o motivación. Ahora, los hábitos se forman principalmente en la niñez y se aprenden de la familia. Por otro lado, cuanto hablamos de Higiene, encontramos que este concepto está íntimamente relacionado al término Salud, tanto así que se afirma que uno de los factores más importantes en el mantenimiento de la salud es la Higiene.

Podemos decir entonces que cuando hablamos de hábitos de higiene nos referimos a todas aquellas conductas que se hacen de manera repetida y sistemática para la limpieza o aseo de modo que se conserve la salud o se prevenga las enfermedades.

En el libro Autonomía Personal y salud infantil (2010) Jaume Bruguera y María Elena Corbí, señalan los hábitos de higiene que deben de adquirirse desde la niñez y dan pautas al respecto:

Hábitos relacionados a la higiene

Dentro de este rubro, los hábitos que se deben incentivar al niño son:

– Ducharse o Bañarse: se recomienda que sea siempre a la misma hora, de modo que el niño asimile un horario interno. Asimismo, no tiene que ser de larga duración, basta con 10 o 15 minutos.

– Lavarse las manos: tiene que darse antes de cada comida, antes y después de ir al baño, al llegar a casa y cuando las manos estén sucias. Enseñarles el modo de hacerlo enfatizando que con el jabón deben de refregarse como mínimo 30 segundos.

– Lavarse el cabello: No es necesario que sea diario, basta con 3 veces por semana. Lo que si debe de hacerse diario es peinarlo y cepillarlo para estimular la salud capilar

– Lavarse los dientes: debe de hacerse después de cada comida y antes de ir a la cama.

Recordemos que al hacerlo se están previniendo las caries y halitosis (mal aliento), entre otras enfermedades dentales.

Es importante considerar:

– Un ambiente adecuado al niño para la realización de estas actividades, considerando la temperatura y que sea fácil acceso del niño (que el niño pueda alcanzar el lavabo).

– En el caso del lavado de dientes, es importante contar con el cepillo y crema dental adecuado para su edad (en los empaques de los productos viene esta información).

– En relación al cepillado de dientes, este tiene que durar como mínimo 3 minutos. Además, enseñar que el cepillado para los dientes inferiores y superiores es diferente:

    o Dientes superiores: de las encías hacia abajo.

    o Dientes inferiores: de las encías hacia arriba.

– Las toallas deben de ser de uso exclusivo del niño.

– Conforme el niño consolide sus habilidades motrices, se irá independizando en la realización de estas conductas. Sin embargo, se recomienda que la supervisión de un adulto debe darse hasta las 6 u 8 años de edad.

Utilizar diversos recursos educativos para potenciar este hábito. Aquí en Aprendamos Juntos, utilizamos cuentos y canciones con este fin. Con los cuentos, sensibilizamos al niño sobre la importancia del lavado de manos por ejemplo, incidiendo en los efectos en nuestra salud. Mientras que con las canciones, le damos el toque lúdico y motivador a la conducta en sí misma.

¿Cómo enseñar estas conductas?

1° Obsérvame: El niño atiende a cómo el adulto realiza estas conductas.

2° Entiende paso a paso: Se divide la conducta en pequeños pasos y se verbaliza cada uno conforme el adulto las va realizando.

3°Ahora es tu turno y te ayudo: Se da la oportunidad a que el niño lo haga, mientras que los padres guiamos el proceso, recordamos los pasos y los ayudamos en los que el niño lo necesite.

Finalmente, es importante recordar que nosotros los padres somos el principal modelo en la instauración de dichas conductas. Es decir, en la medida que estos hábitos sean nuestros, también serán adquiridos con éxito por nuestros hijos.

¡Ahora sí, manos a la obra!

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