La otra cara de los fracasos en los niños por Rosenda Ccala

Publicado por administrador En: Consejos para padres, Crianza Sin comentarios

Los padres desean que sus hijos adquieran nuevas destrezas en un cerrar y abrir los ojos, y muchas veces pretenden evitarles a sus hijos el sentir esa sensación de fracaso, pero esto no está del todo bien. Todo nuevo aprendizaje conlleva a que se cometan errores o se experimente el fracaso, los cuales son necesarios para alcanzar y gozar del logro de ese nuevo aprendizaje.

En el transcurso de apoderarse de ese nuevo aprendizaje, por ejemplo, cuando quieren aprender a patinar o manejar bicicleta o dominar las operaciones matemáticas, habrá momentos en que parece que se tiene dominada la situación; así, el niño dirá “mira, mira como lo hago” “o “pregúntame, ya se la tabla de multiplicación” y de pronto se equivoca o se olvida la respuesta. Frente a ello, puede ser que llore, se asuste o se moleste; pero no le quedará otra opción sino levantarse y seguir intentándolo. Estas situaciones serán muy frecuentes en la vida del niño, y los padres deben estar a su lado para poder darle fortaleza y ánimos para que sigan intentándolo una vez más, para que sigan practicando y practicando hasta el logro de su objetivo, a dominar ese aprendizaje y cuando se apoderan, en ese momento sabrán lo que se siente tener éxito, gozar de la satisfacción del poder decir “ya sé”, así como demostrarlo y recibir las felicitaciones por su logro.

¿Qué generan estos intentos tras intentos?

  • Saber que tiene una meta y que debe lucharla hasta conseguir ese ansiado deseo u objetivo y disfrutar de ese logro.
  • Tener una actitud firme ante las caídas; que ante un fracaso lo afecte lo menos posible en la consecución de sus objetivos.
  • Ser perseverantes, no darse por vencido, generando posibilidades para levantarse, lo cual permitirá que valore sus esfuerzos y la importancia de la perseverancia.
  • Incrementa los sentimientos de seguridad, autoestima, autonomía y confianza en sí mismo y en sus habilidades; así como tener control de sus emociones.
  • Permite desarrollar la tolerancia a la frustración y la capacidad de replantearse nuevas estrategias en el logro de sus objetivos.

Qué pueden hacer los padres

  • Comprender que todo nuevo aprendizaje en los niños es una infinidad de intentos, para lo cual se requiere de paciencia, tolerancia y compromiso para ser parte de la consecución del aprendizaje.
  • En este proceso el niño necesita de guía y los padres cumplen este rol, pero debes de entender que eres eso una guía y no el que haga las cosas por el niño.
  • No fijarse solo en el resultado final, sino que debes de acompañar en el proceso de la consolidación del aprendizaje. Reforzado sus pequeños logros y reflexionando sobre los fracasos.
  • Ofrecerles mensajes que fomente su perseverancia, seguridad y confianza, como: “Sigue intentándolo, vamos que aún podemos”, o simplemente darles una palmadita en el hombro en señal de acompañamiento; acogerlo para calmarlo cuando siente que no puede más.

Pero lo principal es tener una actitud de apertura y aceptación del error, verlo como una oportunidad y un momento para poder reflexionar con mayor profundidad sobre aquello que se está aprendiendo. Así que, aprovecha cada fracaso para que tu menor hijo lo vea como una gran oportunidad.

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